Cierta y efectivamente, la seguridad
pública es responsabilidad del Estado, y a través de sus diversas instituciones
vela por su debido resguardo.
Sin embargo, ello no inhibe nuestra
decidida colaboración.
Es así, que como Consejero Regional,
siempre he votado favorablemente todos los proyectos que van en esta dimensión
de apoyo y colaboración en el mejoramiento de la seguridad pública.
Hoy, la delincuencia, igual que en el
pasado, se funda en nuestra excesiva confianza, de que sólo las instituciones
estatales son suficientes para su control. Sin embargo, la realidad nos
demuestra, que las instituciones y su personal, requieren de nuestra
colaboración.
Esta colaboración, parte desde no
otorgar oportunidades a los malhechores, como es el dejar la puerta abierta,
dejar la bicicleta en la vereda, dejar el vehículo en la calle sin cerrar
adecuadamente las puertas. O lo que es más grave, no avisar cuando se está
cometiendo un delito. Es en esos momentos, en que el delincuente ha ganado.
La delincuencia nos derrota cuando
creemos que el problema es de otro, y nos da lo mismo lo que ocurra, y sin
darnos cuenta, le entregamos nuestra libertad, y nos terminamos enrejando y
encerrando en nuestras propias casas.
Como ciudadanos libres, debemos
recordar la importancia de nuestro compromiso con defender nuestra libertad.
Esa libertad de salir a la calle, a la plaza junto a nuestra familia, de vivir
sin temor a la delincuencia. Debemos hacer valer nuestro derecho de ciudadanos
libres, nuestro derecho a disfrutar de la vida, del compartir con nuestros
vecinos, sin temor a los delincuentes.
Un mecanismo, es unirnos en torno a
nuestra Junta de Vecinos, y a través de ella postular, entre otros fondos, a
los de subvención del Gobierno Regional, en materia de Seguridad Ciudadana.
Con ello, podemos financiar proyectos
que mejoren nuestros niveles de seguridad, tal como puede ser: mejorar la
iluminación pública, instalar alarmas
comunitarias, generar una mejor vinculación con las policías, establecer una
red comunicacional vecinal, entre o tras diversas iniciativas que la propia
comunidad unida, resuelva implementar.
Así, ganamos confianza conociendo
mejor a nuestros vecinos, fortalecemos el tejido social de nuestro vecindario y
nos unimos al combate contra la delincuencia.
Chile, es nuestro, así como nuestro vecindario, sin temor debemos luchar y colaborar con las policías, las fiscalías y los Tribunales de Justicia, en este combate por nuestra libertad de vivir en un barrio seguro.
¡La construcción de esta seguridad,
también es nuestra responsabilidad!
Para El Examinador.cl
Juan Díaz Gónzalez
Consejero Regional