Seguridad: ¡Nuestro Desafío!

Cierta y efectivamente, la seguridad pública es responsabilidad del Estado, y a través de sus diversas instituciones vela por su debido resguardo.

Sin embargo, ello no inhibe nuestra decidida colaboración.
Es así, que como Consejero Regional, siempre he votado favorablemente todos los proyectos que van en esta dimensión de apoyo y colaboración en el mejoramiento de la seguridad pública.

Hoy, la delincuencia, igual que en el pasado, se funda en nuestra excesiva confianza, de que sólo las instituciones estatales son suficientes para su control. Sin embargo, la realidad nos demuestra, que las instituciones y su personal, requieren de nuestra colaboración.

Esta colaboración, parte desde no otorgar oportunidades a los malhechores, como es el dejar la puerta abierta, dejar la bicicleta en la vereda, dejar el vehículo en la calle sin cerrar adecuadamente las puertas. O lo que es más grave, no avisar cuando se está cometiendo un delito. Es en esos momentos, en que el delincuente ha ganado.

La delincuencia nos derrota cuando creemos que el problema es de otro, y nos da lo mismo lo que ocurra, y sin darnos cuenta, le entregamos nuestra libertad, y nos terminamos enrejando y encerrando en nuestras propias casas.

Como ciudadanos libres, debemos recordar la importancia de nuestro compromiso con defender nuestra libertad. Esa libertad de salir a la calle, a la plaza junto a nuestra familia, de vivir sin temor a la delincuencia. Debemos hacer valer nuestro derecho de ciudadanos libres, nuestro derecho a disfrutar de la vida, del compartir con nuestros vecinos, sin temor a los delincuentes.

Un mecanismo, es unirnos en torno a nuestra Junta de Vecinos, y a través de ella postular, entre otros fondos, a los de subvención del Gobierno Regional, en materia de Seguridad Ciudadana.

Con ello, podemos financiar proyectos que mejoren nuestros niveles de seguridad, tal como puede ser: mejorar la iluminación pública,  instalar alarmas comunitarias, generar una mejor vinculación con las policías, establecer una red comunicacional vecinal, entre o tras diversas iniciativas que la propia comunidad unida, resuelva implementar.

Así, ganamos confianza conociendo mejor a nuestros vecinos, fortalecemos el tejido social de nuestro vecindario y nos unimos al combate contra la delincuencia.

Chile, es nuestro, así como nuestro vecindario, sin temor debemos luchar y colaborar con las policías, las fiscalías y los Tribunales de Justicia, en este combate por nuestra libertad de vivir en un barrio seguro.

¡La construcción de esta seguridad, también es nuestra responsabilidad!

Para El Examinador.cl 
Juan Díaz Gónzalez
Consejero Regional

¿Autoconstrucción?

Así es, actualmente está opción de construcción se encuentra ausente como alternativa para enfrentar el desafío de desarrollar una obra.

Sin embargo, hace algunos años, era una forma que entendíamos cómo posible, para construir: colegios, postas, camarines, alcantarillas, paraderos, y muchas otras obras de desarrollo que nuestra comunidad necesitaba.

Pero, por alguna razón, tal como abusos, comodidad u otras, hoy ha dejado de ser alternativa para construir con el Fondo Regional de Iniciativa Local (FRIL).

Como Consejero Regional, y ante el nacimiento de nuestra Región de Ñuble, creo que es necesario abrir el debate, y preguntarnos si es apropiado dejar como alternativa la AUTOCONSTRUCCION, sin que esto signifique eliminar la lógica de mercado por medio de la cual es un privado el que construye.

Este planteamiento, es necesario desarrollarlo con mucho cuidado, ya que sabemos los abusos que se cometieron con este sistema, en el que muchas veces las obras quedaban abandonadas y nadie era responsable.

Sin embargo, hoy con el actual modelo de desarrollo económico, a través de la licitación y adjudicación de obra a una empresa privada, también tenemos conocimiento de obras abandonadas, de pérdidas de dineros y como siempre la postergación de la comunidad.

Por otra parte, recordemos cuántas escuelas las hizo la propia comunidad, cuántos paraderos, alcantarillas, sedes comunitarias, y un gran cantidad de obras. Sin embargo, con este modelo solidario, sólo trabajan unos pocos, mientras una gran cantidad de vecinos criticaba a brazos cruzados y luego muchos más usaban la obra construída, sin siquiera reconocer a aquellos que se habían sacrificado.

Hoy, como ayer, seguimos enfrentando el dilema. La solidaridad anida en todos los corazones, pero sólo unos pocos corazones la expresan. Estoy cierto, que esos pocos Corazones, merecen la oportunidad de desarrollar el amor por el prójimo, de luchar por tener una mejor comunidad, de ser feliz entregándose en el servicio a los demás, dando de sí, sin pensar en sí mismo.

Por ello, agradezco esta oportunidad de abrir este debate, y a través de este medio, pedir vuestra opinión, para así enriquecer esta propuesta que busca instalar como alternativa válida la AUTOCONSTRUCCION, asumiendo que la obra a desarrollar debe contar con todas la características y cumplir con la normativa vigente. Por lo que se persigue, es bajar en lo posible los costos de mano de obra, y los costos por utilidad.

Se estima, que la utilidad es del orden del 20 al 30 por ciento, del monto total, mientras que la mano de obra es del orden del 40 por ciento.
Por esto, podemos pensar, que un trabajo que se hace enteramente por un privado, al compararlo con el que se hace solidariamente, tendríamos un margen a favor que permitiría hacer dos o tres veces más, con ese mismo monto de dinero a invertir.

Un ejemplo práctico, es nuestra realidad son las canchas deportivas, en donde domingo a domingo vemos a nuestros deportistas en una condición indigna, desvistiéndose y vistiéndose, al interior de vehículos en el mejor de los casos. Si recurrimos al actual modelo, construir camarines en cada cancha, nos sale del orden de los cuarenta millones de pesos.

Sin embargo, si el municipio Apoya con la elaboración del proyecto, y cada club aporta la mano de obra, podríamos hacer en tres o quizás en cuatro canchas, los camarines, con el mismo fondo de dinero.

Pido respetuosamente a cada uno de ustedes, que se pronuncie y me hagan llegar sus ideas, ya que he asumido esta responsabilidad como Consejero Regional,  desde el 20 de diciembre de 2016, y creo que la mejor forma de hacer este trabajo, de apoyar a la comunidad ñublensina, a la que pertenezco, es debatiendo con respeto la mejor forma de invertir los dineros que el Estado de Chile, ha confiado a nuestra Región.

Juan Díaz González.
Consejero Regional
Para El Examinador.cl
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