Así es, actualmente está opción de
construcción se encuentra ausente como alternativa para enfrentar el desafío de
desarrollar una obra.
Sin embargo, hace algunos años, era
una forma que entendíamos cómo posible, para construir: colegios, postas,
camarines, alcantarillas, paraderos, y muchas otras obras de desarrollo que
nuestra comunidad necesitaba.
Pero, por alguna razón, tal como
abusos, comodidad u otras, hoy ha dejado de ser alternativa para construir con
el Fondo Regional de Iniciativa Local (FRIL).
Como Consejero Regional, y ante el
nacimiento de nuestra Región de Ñuble, creo que es necesario abrir el debate, y
preguntarnos si es apropiado dejar como alternativa la AUTOCONSTRUCCION, sin
que esto signifique eliminar la lógica de mercado por medio de la cual es un
privado el que construye.
Este planteamiento, es necesario
desarrollarlo con mucho cuidado, ya que sabemos los abusos que se cometieron
con este sistema, en el que muchas veces las obras quedaban abandonadas y nadie
era responsable.
Sin embargo, hoy con el actual modelo
de desarrollo económico, a través de la licitación y adjudicación de obra a una
empresa privada, también tenemos conocimiento de obras abandonadas, de pérdidas
de dineros y como siempre la postergación de la comunidad.
Por otra parte, recordemos cuántas
escuelas las hizo la propia comunidad, cuántos paraderos, alcantarillas, sedes
comunitarias, y un gran cantidad de obras. Sin embargo, con este modelo
solidario, sólo trabajan unos pocos, mientras una gran cantidad de vecinos
criticaba a brazos cruzados y luego muchos más usaban la obra construída, sin
siquiera reconocer a aquellos que se habían sacrificado.
Hoy, como ayer, seguimos enfrentando
el dilema. La solidaridad anida en todos los corazones, pero sólo unos pocos
corazones la expresan. Estoy cierto, que esos pocos Corazones, merecen la
oportunidad de desarrollar el amor por el prójimo, de luchar por tener una
mejor comunidad, de ser feliz entregándose en el servicio a los demás, dando de
sí, sin pensar en sí mismo.
Por ello, agradezco esta oportunidad
de abrir este debate, y a través de este medio, pedir vuestra opinión, para así
enriquecer esta propuesta que busca instalar como alternativa válida la
AUTOCONSTRUCCION, asumiendo que la obra a desarrollar debe contar con todas la
características y cumplir con la normativa vigente. Por lo que se persigue, es
bajar en lo posible los costos de mano de obra, y los costos por utilidad.
Se estima, que la utilidad es del
orden del 20 al 30 por ciento, del monto total, mientras que la mano de obra es
del orden del 40 por ciento.
Por esto, podemos pensar, que un
trabajo que se hace enteramente por un privado, al compararlo con el que se
hace solidariamente, tendríamos un margen a favor que permitiría hacer dos o
tres veces más, con ese mismo monto de dinero a invertir.
Un ejemplo práctico, es nuestra
realidad son las canchas deportivas, en donde domingo a domingo vemos a
nuestros deportistas en una condición indigna, desvistiéndose y vistiéndose, al
interior de vehículos en el mejor de los casos. Si recurrimos al actual modelo,
construir camarines en cada cancha, nos sale del orden de los cuarenta millones
de pesos.
Sin embargo, si el municipio Apoya con
la elaboración del proyecto, y cada club aporta la mano de obra, podríamos
hacer en tres o quizás en cuatro canchas, los camarines, con el mismo fondo de
dinero.
Pido respetuosamente a cada uno de
ustedes, que se pronuncie y me hagan llegar sus ideas, ya que he asumido esta
responsabilidad como Consejero Regional, desde el 20 de diciembre de 2016, y creo que
la mejor forma de hacer este trabajo, de apoyar a la comunidad ñublensina, a la
que pertenezco, es debatiendo con respeto la mejor forma de invertir los
dineros que el Estado de Chile, ha confiado a nuestra Región.
Juan Díaz González.
Consejero Regional
Para El Examinador.cl
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